Los antecedentes históricos del Tribunal de Cuentas se remontan al reinado de Juan II de Castilla (1406-1454), quien dispuso la creación de la Casa de Cuentas de Valladolid y la Contaduría Mayor de Cuentas. Luego del descubrimiento de América, la distancia entre España y América exigía la existencia de una instancia de control que asegurase la transparencia y eficiencia del gasto en el Nuevo Mundo.
